Las tecnologías que cambiaron nuestra forma de vivir.

 

Desde hace algunos años se viene hablando acerca del mundo VICA (Volátil, Incierto, Complejo, Ambiguo), donde todo dejó de ser ordenado y predecible para transformarse en complejidad e incertidumbre.

Y frente a eso, ¿qué hacemos? ¿Seguimos dando las mismas respuestas que cuando todo era estable y ordenado? ¿Nos quedamos quietos y esperamos a que pase el huracán? Muy por el contrario.

Las impresoras 3 D, los drones, la inteligencia artificial, el big data, el blockchain, la realidad virtual y aumentada, la internet de las cosas, las energías renovables, los robots, entre otras, son tecnologías exponenciales que cambiaron y están cambiando cada día nuestra forma de educarnos, de trabajar, de relacionarnos, de divertirnos, en definitiva, de vivir. Cambian básicamente nuestra forma de hacer, pensar y sentir las cosas.

No tenemos cómo estar al margen de estos cambios, porque nos atraviesan e impactan en nuestro día a día. Entonces, lo mejor que podemos hacer es entenderlas y saber cómo sacar el máximo provecho de ellas, porque si de algo estamos seguros, es de que ya nada será como antes.

El gran desafío que tenemos es descubrir y desarrollar nuevas habilidades, explorar en las cosas que nos apasionan, que nos desafían y que sin dudas serán las que potenciarán nuestras capacidades y nos permitirán adaptarnos mejor a las demandas del contexto.

Muy poco es estable y previsible en nuestro mundo de hoy y esas habilidades serán las que nos permitirán adaptarnos a lo que vendrá y lo que vendrá es una gran incógnita, al menos, para la gran mayoría de nosotros.

Flavia Jaime                                                                                                                                  Socia gerente IMMAT Consulting

 

Señales de “Uno”

IMAGEN DE CABECERA2 final

Por  Manuel Tessi

No necesita diseño gráfico para impactar, no requiere tecnología para viralizar, no precisa auspiciantes para aumentar tiradas, no contrata estrellas para mejorar raitings. El rumor en la organización solo necesita un trabajador. Un trabajador desinformado en aquello que le interese informarse.

¿Cómo lo activa? Con dos elementos: un secreto (con aire controversial) y una intención (con el fuego del chisme). Esa conjunción eleva y devela el secreto, haciéndolo visible (y tóxico) para muchos. Como el humo, que también requiere esos elementos: aire y fuego.

Es que si jugamos con palabras -como Libman con dibujos- podemos ver el rumor con humor.

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